elaguadelValVl

El agua V y Vl

Sin Temor… Ni Favor

Monterrey, México* luis@arthur.net * www.luis.arthur.net* 15 de mayo 2016

El agua V

22de mayo del 2016

Hay quienes dicen que el agua no es agua, sino mucho más, queriendo significar que lo que hasta ahora hemos oído de ella y hemos palpado, no son más que los aspectos físico-químicos, pero que en realidad nos falta mucho por conocer y comprender, y lo que no se conoce es quizás más significativo y maravilloso.

Ya he avanzado muchas características del agua, y la primera vez que lo oímos, nos sonreímos y pensamos que ya se soltó otro loco.  Esto es muy notorio cuando alguien nos dice que el agua es casi un ser, algo fuera de serie, un elemento que tiene memoria, recuerda las cosas buenas y malas que tiene o estuvieron en su elemento.  Que tiene capacidad distinta a todo otro elemento de la naturaleza, que se dilata y contrae diferentemente, con lo cual se preserva la vida ante congelamientos de ríos, lagos y mares.

Repito lo que se dice, que el mar cuando tenía 9 gramos de sales por litro (ahora tiene 36), fue nuestro origen, y me refiero a todo ser viviente animal o vegetal.  Por tanto esta cifra de 9 gramos de 84 sales fue copiada y fijada en nuestro liquido interno y lo compartimos con animales terrestres, voladores, marinos y la sabia de los arboles.  Por cierto, nuestra agua interna tiene la caracteriza sutil y distintiva del lugar donde nacimos, y nos dura hasta la muerte, como las huellas digitales.

Actualmente y millones de años después de habitar en la tierra, conservamos este valor en el líquido amniótico donde se desarrolla el feto –gusarapo- y nos hicimos criaturas, al nacer ya venimos con un cuerpecito formado un 80% y a veces más de nuestro peso, de la misma agua, la que llevamos cargando orgullosamente o arrastrando penosamente toda la vida, y ya cuando viejos, como nos hemos olvidado de tomar agua buena y en abundancia, total hay coca cola, refrescos, vino, cerveza, ron, whiskey, etc., tenemos tan solo un 65% y también menos, y al someter a las células todas del cuerpo a sed crónica, las vamos envejeciendo, degenerando y matando, y somos atacados por lo que llamamos enfermedades degenerativas y de otras naturaleza, como arrugamientos, osteoporosis, siendo tan fácil no pasar por estos estrados de pena.

Hablo de que debemos de tomar mucha agua, sana, pura y viva, suficiente para vivir con calidad más años hasta que llegue la inevitable muerte, de la que hasta ahora nadie se ha escapado.

Aquí viene la pregunta: ¿Pero qué agua debemos de tomar?

Aquí surge una controversia y demasiados intereses.  Veamos: Unos dicen que debemos de tomar agua potable, en lo que todos están de acuerdo.  Se llama POTABLE aquella agua libre de basuras, patógenos y químicos, y en cada país la ley la especifica.

A esas decisiones se debe mayormente el que la población sea más longeva.  A una medida ambiental y sanitaria adecuada y mantenida en el tiempo.

El agua podría ser de lluvia, destilada, de osmosis inversa o de ríos, manantiales y fuentes limpias y potables.

Lo que siempre hemos tomado es agua de lluvia, de ríos o manantiales.  La de osmosis inversa es un “invento” nuevo.  Nuestro cuerpo necesita minerales y por tanto, aunque algunos la defienden, no se debe tomar ni agua destilada ni de osmosis.

El agua, como ya dije, cuando es pura químicamente, esto es, de lluvia de cielo limpio y no contaminado de humos y de todo, pues el aire está contaminado con hasta arena del desierto del Sahara, pero todo en ínfimas cantidades, esta agua es inerte, no conductora de la electricidad y ávida como loca de sales, por eso se le ha llamado el disolvente universal.  Se guardaba para el consumo de la casa desde los techos sucios en tanques de concreto donde algo se mineralizaba.

Esa agua cae sobre las líneas eléctricas, los transformadores y no causa chispas ni corto-circuitos.  Mientras que el agua del río, que nos llega por tuberías, es conductora de electricidad y si nos descuidamos es sinónimo de muerte por electrocución.

El agua de osmosis inversa se obtiene del proceso de vencer la ley de osmosis de la naturaleza, un proceso vital de nuestros funcionamiento y absorción de alimentos, por medio de poderosas bombas, para que en vez de que el agua menos saturada pase a la más saturada en presencia de una membrana molecular, lo haga al revés, dejando su carga de minerales tóxicos, etc., en la parte que se desperdicia, que puede llegar del 40% al 60%.  Todo un derroche contaminante.

Esto es, se agarra el agua de un pozo o del acueducto, se pasa a gran presión por membranas porosas de osmosis inversa, a través de la cual pasa una parte de agua muy limpia o pura, y todo lo quitado a ésta se queda en el torrente que no pasa por la membrana y que hay que descartar por ser ahora demasiado alto los minerales y contaminantes y no apta para el consumo humano.

El resultado es un agua casi destilada, con poquísimas partículas por millón de algunos minerales que “pasaron”.  Si bebemos esa agua así, al llegar a nuestro estómago comienza a “robarse” los minerales que encuentra a diestra y siniestra de lo que hemos comido o tenemos en nuestro cuerpo, lo que nos empobrece y llena de carencias.

Algunos dicen que comemos suficientes minerales en nuestros alimentos, que supuestamente deberían de ser balanceados y suficientes, y sabemos que ambas cosas son excepciones, y además, en suelos cansados, ya tan contaminados, con tantos agro-tóxicos y pesticidas como le ponen, los productos no son como eran antes, cuando era la naturaleza quien mandaba.  Así que esto no es verdad más que en excepciones.

Los embotelladores lo saben y le agregan minerales en mínimas cantidades y lo pregonan y anuncian como “la mejor agua”, buscando causar menos carencias internas.  Lo mismo hacen con vitaminas, y nosotros somos tan ingenuos e ignorantes que creemos que eso es bueno y que es invento de hombre blanco.  Aun con estas pequeñeces de mineralización, no imitan ni por mucho a la naturaleza y a nuestros millones de años en ella, sin consumir el agua que se ha apoderado del mercado y muestra salud.

Los manantiales surgen de debajo de la tierra mineralizados y antes eran limpios.  Hoy quedan pocos, pues nuestras autoridades permiten que los desperdicios y las heces fecales de toda casa, se deposite directamente en el nivel freático, no como las letrinas de antes, que no usaban agua y había una capa de tierra como filtro natural para que esta agua subterránea no se contaminara.  Todo por no tener suficientes plantas de tratamiento de desechos humanos y no legislar al respecto del agua, fuente de vida, con especificaciones aun para sitios aislados.  Hay aguas de manantiales privilegiados que se refutan como la mejor agua del mundo, carísimas, y no son de osmosis inversa.

Para terminar por hoy quiero recalcar, que nosotros somos bidones de agua andantes, donde el agua va de un 80% a un 60%.  Sin tomar agua en tres días morimos.

El agua debe contener minerales, pues nuestro cuerpo se basa en electricidad, química y física para sustentar la vida.  El agua no debe robarnos lo ya comido, generalmente deficiente.  Cuando en hospitales nos ponen suero, es agua tonificada con sales, pocas de ellas pero nunca es agua destilada sola o de osmosis inversa, pues no es compatible con nuestro mar interior, nos empobrece.

Igual que no podemos comer cosas crudas en general, tampoco debemos consumir minerales inorgánicos del reino mineral.  Los minerales que requerimos son ORGÁNICOS, esto es el reino vegetal con primacía y el animal, como micro-organismos y peces, etc., debe primero procesarlos y hacerlos aptos para nuestra alimentación y absorción.

Les pido que vayan viendo esa agua tan común, abundante e insignificante, con ojos y percepción diferentes, como algo extraordinario, con muchas características aun por descubrirse, y como la maltratamos tanto y la contaminamos y acabamos con la foresta y los ríos, cada día esa agua llamada dulce será más escasa, se va al mar a través muchas veces de inundaciones catastróficas, y su costo, que hoy es quizás mayor que el de la gasolina, se hará más cara y escasa y sin ella no puede existir vida.  Triste futuro…  Seguiremos.

 El agua VI

28 de mayo de 2016

El agua es una palabra femenina, pero como muchas otras donde la primera letra es tónica, se dice “el agua” y no “la agua”.  Esto no le quita méritos para que hoy en Dominicana la celebremos en el día de la Madres, como una verdadera madre universal.

Sin su apoyo no nacemos, no nos desarrollamos, no vivimos.  Sin su ingesta no podemos mantener la vida, y es curioso, si una persona normal tiene el 70% de su peso en forma de agua, y diariamente tomamos por decir un litro de agua, que cuando dejemos de tomar tres días agua, unos 3 litros, el cuerpo no se suple de esa cantidad de agua que tenemos y morimos.

No pasa lo mismo con la comida, que consume todas las reservas del cuerpo, incluidos músculos, antes de que desfallezcamos, que puede durar uno o más meses, solo dependiendo de nuestras reservas corporales.

Sin embargo sabemos todos muy bien, que el agua es vida, y hoy nos lo recuerda Juan Bolívar Díaz en su escrito (http://acento.com.do/2016/opinion/8352713-estrategia-nacional-saneamiento/ ) sobre “Estrategia Nacional de Saneamiento” donde nos ofrece estadísticas increíbles de nuestras carencias y de cómo seguimos usando aguas contaminadas y como esta madre nutricia, canalizadora de vida, sigue siendo canalizadora también de muerte, al ser en su papel de madre, también madre de nuestros enemigos por propia decisión nuestra, que también requieren de su presencia para vivir.

Es de viejo sabido como maltratamos el agua, la contaminamos y la estresamos.  La cargamos de todo tipo de patógenos, toxinas, metales, aceites.  Nadie o pocos hablan de que el asfaltado de las calles, cosa moderna, que es en resumen la mezcla de petróleo con arena, que al llover se lava hacia ríos, mares y niveles freáticos, lluvia tras lluvia, años tras año.  Pero sin meterle sesera, todo pedimos asfaltado de calles, en vez de pedir encementado, que para la vida es muchísimo más inocuo, pues es del medio en que vivimos.

Masaru Emoto (https://www.youtube.com/watch?v=7yutLIPeNjQ) nos regaló unas 15,000 o más fotos de cómo se siente y se manifiesta el agua ante la dura vida a que la sometemos, con toda la impiedad y crueldad de la que somos capaces los humanos.  Estas fotos o imágenes nos la presentan como las reales caras de personas, todas distintas pero expresando claramente sus sentimientos y estado de ánimo momentáneo, de cuando estamos contentos, felices, infelices o enojados.

Como ya dije en esta serie de artículos, encontrar “sentimientos” en un elemento químico que aun con sus características únicas, que hasta ahora hemos considerado perteneciente solo del Reino Mineral, básicamente con características estáticas, sin vida como  hasta ahora la entendemos y menos con sentimientos, recuerdos, “memoria”, es algo inusitado que tiene de cabeza a científicos que no pueden explicar esto y muchas otras manifestaciones, todo inscrito en el campo de las emociones, las energías y los sentimientos, que eran exclusividad de los Reinos Animal y Vegetal.  Que el agua, esa agua milenaria, pacífica, tenaz, humilde pero arrolladora en casos extremos de incomprensión, violación de sus derechos y territorios, sin piedad ni distinción ante la estupidez humana, nos llena de asombro.

Agua que como madre nutricia nos trae a la vida, nos conforma, nos mantiene vivos, que comparte con nuestro ser ese vínculo irrompible, que guarda tantas memorias tristes de nuestros maltratos, quizás por supina ignorancia, es maleable y sabia.

No hay o son muy contados los procesos industriales que pueden realizarse sin agua, que luego de usarla la desechan contaminada y muerta, sin pena ni gloria.

Se dice que cualquier agua por más “muerta” (sucia, contaminada, maltratada, estresada) que esté, siempre conserva un 4% de agua viva como semilla para poder revivir.

El agua puede someterse a limpieza física por múltiples filtrados, tratamientos bacteriológicos, etc., se habla de más de 200,  pero para “revivirla”, esto es cargarla de energía positiva, es mucho más simple.  Basta decirle: “Agua gracias” con intención y fe.  El Sr. Emoto encontró que igual que las personas, un agua muerta con palabras dichas, escritas en su recipiente o contenedor, de “amor, gracias, paz, sanación, etc.” se logra milagrosamente ese objetivo, al igual que el contrario con palabras descalificantes y maldicientes.  Con música suave o pacifica, o con música estridente y bulloosa.  Es similar a lo que pasa con las personas, los hijos, los amigos, los trabajadores o en la convivencia social en general cuando los tratamos dignamente, con respeto y cariñoa cuando los insultamos y denigramos.

También hay equipos “reestructuradores” de esta agua viva que se han estado haciendo en el hogar o vendiéndose, que tratan de imitar como la naturaleza revive el agua en su aspecto emotivo y borra sus memorias, pues si la naturaleza no lo hiciera para enmendar nuestras faltas, ya hace rato nuestra agua, esa que se muda hacia el mar por maltrato secando ríos y cauces, no existiera como fuente y vínculo de vida.

Los grandes ríos se alimentan de arroyuelos.  Noten que estos no discurren rectos, son zigzagueantes en sentido horizontal y vertical.  Esto somete al agua a choques con piedras, obstáculos, creando un flujo turbulento y ahí los científicos Rusos y Alemanes sobre todo, han encontrado toda o parte de la solución de rehabilitación natural: los vórtices.

Hoy se habla de que los vórtices y los fotones provenientes de la luz solar, son los creadores de la energía, y ésta de todo lo que existe en la tierra y en el universo.

Hoy se habla de los micro vórtices, mili vórtices, macro vórtices, como la esencia de todo en la vida.  Los movimientos atómicos y estelares todos producen vórtices.

En los ríos ya grandes y casi a nivel del mar, estos se manifiestan en forma de remolinos, que atraen y hunden todo lo que entra dentro de su campo de acción.  También se dan en el mar y la costa del mar Caribe es un vivo ejemplo.

Cuando vaya a una playa observe que la retirase las olas de la playa, deja en la arena unas marcas de doble vórtices.  No se retiran en línea recta.

Claro los hombres en nuestra ignorancia, canalizamos los ríos, los canales de riego, los desagües de cuencas, de forma recta y flujo preferiblemente laminar, sin obstáculos, pues creemos que los “rápidos, las caídas, y lo zigzagueante de su discurrir, son solo accidentes y males de la orografía en la naturaleza.  Siempre nos creemos saber más que ella.

Me entretengo haciendo equipos con información de internet simples y baratos, pues los alemanes y austríacos están fuera de mi alcance económico.

Hoy día de la madres, felicito a todas la madres nuestras, las que aun viven y las que ya se fueron, y felicito también grandemente, a nuestra gran madre originaria, constante y sanadora: el agua, y pido porque a ambas, la tratemos con dignidad, amor, respeto y consideración en estos tiempos de tanta confusión.

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